Protección de accesos, cifrado de señales y respuesta ante incidentes en entornos SCADA redundantes.
Validación de usuarios mediante tokens hardware y biometría para evitar accesos no autorizados a las bases de datos históricas.
Todas las señales analógicas se transmiten con cifrado AES-256 desde el sensor hasta el repositorio, garantizando la integridad del dato.
Algoritmos de machine learning identifican patrones irregulares en el flujo de datos y activan alertas tempranas ante posibles intrusiones.
Procedimientos automatizados de aislamiento de nodos comprometidos y conmutación a servidores de respaldo sin pérdida de eventos.